Ingredientes (para 2 personas):
He de aclarar que en casa somos de buen diente.
- 1 bote de garbanzos de 600 gr.
- 300 gr. de langostinos medianos o gambas.
- 300 gr. de setas (estaban en la nevera abandonadas y no se puede perder nada).
- 1 cebolla tierna.
- 2 dientes de ajo.
- 1 tomate maduro.
- Pimentón (de la Vera).
- 100 ml. de vino blanco (Cuanto más bueno, mejor).
- Perejil.
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
Volver a puntualizar que es un plato rápido de cuchara. Es que hay cosa que las hubiera hecho de otra forma, pero aun así salió bien.
Mis gambas estaban congeladas, puse agua a hervir y cuando rompió eché las gambas 2 o 3 minutos no más. Colamos el agua y reservamos,tanto las gambas como el agua.
Picamos la cebolleta, el ajo lo penemos a sofreír, cuando comienza a transparentar la cebolla añadimos las setas y rehogamos.
Añadimos el tomate rallado.
Cuando rompe a hervir añadimos, los garbanzos lavados y las gambas reservadas una vez peladas.
Dejamos que cueza un par de minutos y que repose un pelín para que los sabores se entremezclen.
Solo queda emplatar y entonar el cuerpo.
Os prometo que el resultado es una sorpresa muy agradable al paladar.








































