La verdad es que para mi, nosotros, los comensales de esta casa ha sido un descubrimiento de lo más agradable, eramos muy tradicionales...arroz redondo "normal"y alargado para ensaladas. Una vez más gracias a este blog y principalmente a vosotros que estáis ahí día a día descubrimos variedades de alimentos y aprendemos, entre otras cosas a valorar la amplia variedad de arroces y de sus propiedades... dálmata, carnaroli, salvaje, integral... gran gama que no voy a intentar enumerar pues seguro dejaré alguna fuera.
Por cierto quiero compartir una frase que he leído la cual creo que merece mención.
"Una cocina sin arroz es como una mujer hermosa a la que le faltara un ojo" Confucio.
Esto no es una frase sino el supuesto origen de una tradición:
La tradición de tirar arroz a los recién casados viene por una antigua creencia hindú, donde utilizaban el arroz para los ritos de fertilidad.
Pero hoy toca el Basmati, se trata de un arroz de grano largo procedente de
La India principalmente. Es una variedad caracterizada por tener un grano largo, y es famoso por sus delicadas fragancias y su exquisito sabor. Su nombre en Hindú significa: "reina de las fragancias".Tiene un sabor muy aromático, tanto es así que se puede comer solo y sigue siendo una exquisitez, pero yo hoy opté por combinarlo con una mezcla de sabores.
Ingredientes:
- 400 gr. de arroz Basmati.
- 2 puerros.
- 150 gr. de bacon.
- 400 gr. langostinos medianos.
- 2 huevos.
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.
Preparación:
Lavamos el arroz en una cazuela hasta que el agua salga claro y lo dejamos a remojo unos 20 minutos, no pasamos de la hora.
Lo pondremos a cocer a fuego muy suave cubierto de de agua fría.
Lo tapamos y lo dejamos 15 minutos aproximadamete, dado que ya estuvo a remojo.
Mientras vamos preparando el acompañamiento. Cortamos el puerro.
Pelamos los langostinos y reservamos.
Cortamos el bacon a tiras y ponemos a sofreír el ajo puerro, un par de minutos más tarde añadimos el bacon .
Cuando empieza a dorarse añadimos los langostinos antes reservados.
Preparamos una tortilla francesa fina, como si fuera un "crep" y la cortamos en pequeños rectángulos. Una vez listo todo el acompañamiento lo mezclamos bien con el arroz.
Emplatamos.
Y disfrutamos...enormemente.