Ya desde muy antiguo se hallaron formas de proteger los alimentos conservandolos en lugares oscuros y secos, introduciéndolos en recipientes y envolviéndolos con sustancias protectoras como la arcilla, la grasa, el aceite, la miel...también se aprendieron a salar y secar las carnes y pescados. Pero pasado el tiempo estas medidas resultaron insuficientes.
En 1795 un joven cocinero francés Nicolás Appert, comenzó a experimentar y observar que los alimentos hervidos a más de 80ºC y sin estar expuestos al aire duraban más tiempo sin echarse a perder.
Nicolás Appert abrió una industria en Massy en 1812, realizando el envasado en frascos de vidrio cerrados con corchos y esterilizados a 100ºC al baño María durante varias horas. Jamás patentó su invento, se limitó a difundirlo. Desgraciadamente su fábrica fue incendiada y pese a su talento en 1841 después de haber dedicado casi todo su dinero a la investigación muere arruinado y solo.
Dentro de las empresas que hoy configuran el sector conservero vasco quizá la más antigua sea la fundada por
José Serrats en 1850, un emprendedor catalán, pionero en la elaboración de conservas con sistema "appert", que se instaló en las inmediaciones del puerto de Bermeo.
Dedicado inicialmente al salazón y semiconserva de la anchoa, fue diversificando progresivamente sus productos, hasta abarcar muchos tipos de pescado, todos de origen Cantábrico.
A lo largo de todos estos años, el proceso productivo ha variado muy poco. Han perfeccionado las técnicas para lograr una mayor calidad, pero siempre manteniendo el respeto por la tradición.
Sus conservas continúan elaborándose siguiendo un exigente y minucioso proceso similar al de antaño. Estas técnicas artesanales evitan que el pescado se deteriore y hacen que la conserva mantenga todo su sabor y textura.
La selección de las mejores materias primas, unidas al "saber hacer" de hace más de cinco generaciones y a un estricto sistema de control de calidad, convierten las
conservas Serrats en un producto excepcional.
Pues bien, he recibido un espléndido lote de productos de esta empresa.
Como no podía ser menos inmediatamente me dispuse a probarlos y de ahí la ensalada.
Ingredientes (para 2 personas):
- 300 gr. de arroz extra.
- 2 latas de 120 gr. de bonito del norte en aceite de oliva Serrats.
- 1 lata pequeña de guisantes.
- 2 huevos cocidos.
- 1 pimiento asado en tiras (casero).
- El zumo de medio limón.
- Sal.
- Lechuga (como decoración).
Preparación:
En una olla ponemos agua abundante, sal y el limón, cuando rompe a hervir ponemos el arroz. Lo dejamos cocer unos 15 minutos aproximadamente, lo pasamos por agua fría y lo escurrimos.
Escurrimos los guisantes y los mezclamos con el arroz, abrimos las latas de bonito y con la ayuda de un tenedor lo vamos desmenuzando y echando con el aceite sobre el arroz.
Pelamos los huevos los troceamos en daditos y lo mezclamos todo.
Es la hora de emplatar, yo asé un pimiento rojo y lo usé para decorar, incluso se puede regar con el aceite y el jugo de los pimientos si se desea.
Es un plato muy sencillo pero os puedo asegurar, que no por ello está menos bueno y sano, con lo que el último paso de la receta es disfrutar !!!!!!!!!!!!!!